Reconocer el murmullo interno, poder observarlo y estar en conciencia de que eso ocupa un espacio en nuestra mente, en nuestros sentimientos, en nuestro día, y en nuestra vida. Al ser conscientes de esto, podemos darle lugar a hacer un espacio, para darle la bienvenida al silencio. Y poder encontrar el equilibrio entre los pensamientos útiles y el silencio, para lograr el reseteo mental, y darle lugar al descanso, y luego a la creatividad Meditando y editando nuestros pensamientos, reconociendo que el silencio y el ruido son dos caras de una moneda, y que está en nuestro propósito diario, encontrar en la respiración ese espacio entre la inhalación y la exhalación, esa pausa, que es el vacío mismo. Y es en ese vacío, donde encontramos la puerta al infinito y por ende las infinitas posibilidades de creación, de vida. Y es en los movimientos que podemos realizar con nuestro cuerpo, para encontrar la recalibración y el equilibrio de la energía, que vamos acompañando con la respiració...